Una pareja cristiana es demanda por no alojar a una pareja homosexual.
En un atractivo pueblo en la costa sur de Inglaterra, una pareja cristiana ha administrado un pequeño hotel durante 24 años. Pero ahora se enfrentan una demanda por negarse a hospedar a una pareja de homosexuales en una habitación doble.
En este hotel, llamado Chymorvah, se puede tener un buen desayuno tradicional, además de disfrutar de la vista y sus comodidades. Pero si no es casado, los dueños, los señores Bull insistirán en que duerma en habitación aparte, ya que son cristianos y creen en mantener firmemente su ética y valores.
Esta acción les causó una demanda legal cuando dijeron a una pareja homosexual que no podría quedarse en la habitación pues iba contra las políticas del hotel.
Martyn Hall y su compañero civil Steven Preddy están llevándolos a juicio bajo la polémica nueva Ley de Igualdad, que habla de discriminación en materia de orientación sexual.
Los Bull expresaron que no tienen problema en brindar hospedaje a homosexuales, pero se mantienen firmes en su política de no permitir que parejas no casadas duerman en una habitación doble.
“Es sencillo. Siendo cristianos creemos que es un deber moral seguir los deseos del Señor y lo que Él manda. Tratamos de ser justos en lo que hacemos, pero en esto respetamos los derechos del matrimonio”, dijeron los Bull.
Para ellos es increíble que en un país cristiano enfrenten acciones legales simplemente por defender sus creencias: “Pensábamos que en un país llamado cristiano tendríamos libertad de practicar nuestras creencias, al igual que otras creencias”.
Mientras tanto el abogado de la familia Bull, Tom Ellis, dice que este no es un caso aislado pues otra pareja cristiana está enfrentando algo similar por defender sus valores cristianos.
“Está el caso de la señora Wilkinson, que se rehusó a hospedar a dos hombres en una habitación doble. No es que sea homofóbica, ni que tenga algo en contra de ellos, lo que sucede es que el algo fuera del matrimonio, no es legal.
Ellis dice que también ayuda a los Bull a defender sus derechos humanos: “La Declaración de Derechos Humanos garantiza la libertad de creencia y eso permite manifestar sus creencias de acuerdo a sus convicciones personales. Por ende tienen derecho a no seguir asuntos que consideren contrarios a los principios bíblicos”.
Esta batalla entre derechos homosexuales y el derecho a la libertad de creencia no es nueva, pero las decisiones judiciales pueden sentar precedentes.
La pregunta que nace con este hecho, es si Inglaterra permitirá que los cristianos practiquen su fe ó los forzará a seguir el secularismo de estado.